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lunes, 11 de mayo de 2015

Ibañeta - Lauriñak . 9/5/2015

Tranquilo paseo desde el puerto de Ibañeta hasta el alto de Lauriñak bajo la boina de unas pertinentes nieblas.
Gran parte del recorrido va acompañado de los arándanos en flor, Vaccinum myrtillus que prometen abundante fruto para julio.
 
Entre la hojarasca y a la sombra de las hayas, las latreas, Lathraea clandestina y los helechos hembras incipientes, Athyrium filix-foemina.

En las regatas y laderas con alguna escorrentía donde abundan los insectos también hemos encontrado en plena floración la pinguícula, Pinguicula grandiflora, hierba insectívora como se puede apreciar entre los restos que aparecen en las hojas.
Una lagartija roqueda, Lacerta muralis, todavía aletargada por el frío de la noche y la niebla nos ha dejado fotografiarla y darle un poco de calor.

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lunes, 20 de abril de 2015

Andoin - Legumbe. 18/4/2015

Ascensión a la cumbre de Legumbe desde la localidad de Andoin con visita a las cascadas de la zona.
Espectaculares las cascadas y caídas de agua que bajan de la sierra de Entzia.
 
Por muchas fotos que se pongan no se puede transmitir toda su belleza, frescura y armonía.
 
En la parte más alta una pequeña cascada musgosa.
El agua aunque no se aprecie discurre por toda la superficie de las rocas.
Al impregnar los musgos los empapa del carbonato cálcico que lleva el agua y reboza todo el musgo y otros restos orgánicos de este carbonato volviéndolos rígidos.
Con el tiempo la materia orgánica se descompone y queda solo el carbonato formando unas típicas rocas muy huecas, TOBAS, que al contener mucho aire son mucho más ligeras que el resto y se utilizan no solo como decoración sino en construcción de tejados o donde se necesitan rocas ligeras.
En estos barrancos umbríos encontramos ya la latrea, Lathraea clandestina que parasita las raíces de las hayas.
 
Los esporangios de las colas de caballo, Equisetum telmateia.
Por supuesto las violetas de bosques, Viola reichenbachiana
 
Y en los claros de la sierra dos hermanos, la anémone de los bosques, Anemone nemorosa con flores blancas y rosadas y la Anemone ranunculoides de flores amarillas.
Por supuesto las primaveras, Primula veris y escilas, Scilla lylio-hyacinthus

 
Otros dos hermanos, eléboros, el eléboro fétido, Helleborus foetidus más térmico y mediterráneo y el eléboro verde, Helleborus viridis, menos térmico y más propio de bosques caducifolios.

Cubriendo grandes superficies de los hayedos nos encontramos a la Corydalis bulbosa.
Aunque sin duda el mayor espectáculo nos lo dieron los narcisos.
El Narcissus pseudonarcissus var palidiflorus con sus brácteas externas más claras que la corona central.
No podemos olvidarnos de los magníficos paisajes del valle del Araquil
 
Del trabajo impresionante de los pico carpinteros sobre los hayas muertas en búsqueda de gusanos.

Y la guinda del día nos la puso el tiempo con una impresionante granizada que dejo el suelo blanco.

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