domingo, 10 de enero de 2016

Alzuza - Lertxundi. (9/1/2016). La pesadilla de la procesionaria.

 Recorrido por las pequeñas cumbres del norte de la Cuenca de Pamplona desde la localidad de Alzuza y por bosques de pinos tanto laricios, Pinus nigra, como royos, Pinus sylvestris
 Lo más destacado del recorrido ha sido ver los pinos "otoñales" en cuanto que aparecen completamente desfoliados y marrones por la procesioaria.
 La procesionario es en realidad una maripos, Thaumetopoea pityocampa , cuyas orugas se alimentan de las hojas verdes de los pinos, de todo tipo, sin demasiadas preferencias por unas especies u otras, aunque según nuestras observaciones atacan más a los pinos laricios de repoblación que a los silvestres más naturales.
 Detalle de un pino completamente desfoliado por las orujas de la procesionaria.
 Las mariposas como la mayoría de los insectos viven, se copulan y ponen sus huevos en el período cálido del verano cuando los pinos están verdes y con sus hojas frescas. Los huevos los ponen en las extremidades altas de los árboles fuera del alcance de la mayoría de los animales.
 A final del verano salen pequeñas orugas que pasan por cuatro o cinco fases de crecimiento desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros creciendo a costa de las hojas que comen y en consecuencia conforme se van haciendo mayores su voracidad va siendo igualmente mayor.
Conforme van creciendo las orugas van construyen nidos para protegerse cada vez mayores.

 En las partes bajas de los nidos se acumulan los restos de las hojas de los pinos que las orugas van dejando.
 Los últimos nidos son los más grandes y les permiten pasar los fríos del invierno, de manera que se protegen durante el día y la noche y salen a comer al atardecer.
 Cuando han pasado los mayores fríos del invierno, en general en febrero o marzo, pero que en los últimos años dado la suavidad de los inviernos se está produciendo en diciembre y enero, es decir, como dos o tres meses antes, las orugas ya con suficiente tamaño y después de comer abundantes hojas de pino bajan de los árboles en largas hileras de donde viene el nombre de "procesionaria".
 Estas procesiones las hemos podido contemplar por todo, sobre tocones.
 En los caminos, donde terminan arremolinándose.
Se agrupan y comienzan a realizar movimientos convulsivos para enterrarse bajo tierra
 Bajo la tierra sufren la metamorfosis, pasan a crisálidas o pupas y al llegar la primavera tardía o el verano salen las mariposas para iniciar un nuevo ciclo biológico.
 También hemos podido observar algunas otras especies vivientes, como este curioso hongo de los excrementos de vaca, la Poronia punctata
 Algunas negrillas de pino, Tricholoma terreum
 Y sorprende en pleno enero encontrarnos con margaritas silvestres, Bellis perennis.
  Y no tan sorprendente en los jardines
 Como también estas caléndulas tan utilizadas en distintas cremas medicinales.
 Museo de Oteiza.
 Y buenas panorámicas de la Depresión de Pamplona.
  Principales cumbres.
 Valle de Egües y al final la Higa de Monreal.
Alzuza.

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